¿QUÉ ES LA MEMORIA?
La memoria es la capacidad del cerebro que nos permite almacenar, retener, recordar y recuperarlos datos para utilizarlos. Estos datos pueden ser lugares, hechos pasados, números de teléfono, olores, caras, etc.
Como dice la RAE, ‘…retiene y recuerda el pasado’, lo que nos permite el encadenamiento y conexión temporal de unos sucesos con otros, conectándolos entre sí con el paso del tiempo.
Su complejo funcionamiento depende inevitablemente de las conexiones y los sistemas de procesamiento de la información (atención, percepción, comprensión, etc), del aprendizaje y sus procesos, de la localización cerebral, que cada vez se confirma más segregada, y de la consolidación, es decir, qué hace que un recuerdo se vuelva permanente.
Tipos de memoria:
– Memoria sensorial: la encargada de gestionar los datos sensoriales.
– Memoria a corto plazo: aquello que retenemos entre 30 a 45 segundos. Cabe destacar la memoria de trabajo, la cual permite retener y manipular información en ese corto tiempo para la realización de diversas tareas.
– Memoria a largo plazo: lo primero en lo que pensamos cuando hablamos de memoria.
Puede ser explícita: Episódica (hechos vividos por cada persona) o Semántica (conocimientos generales y conceptos).
O implícita o procedimental, que trabaja con información que se registra de forma poco consciente y automática.
¿QUÉ HACER SI TENGO PROBLEMAS DE MEMORIA?
– Adaptaciones del entorno y ayudas externas: agendas, notas en lugares estratégicos,lista de la compra, calendario, alarmas en el teléfono móvil, fotografías, etc.
Deben adaptarse correctamente a las necesidades de la persona, tanto en exigencia del uso como en cantidad de ayuda que le proporcione.
– Estimulación cognitiva: actividades de gran utilidad tanto si es para restaurar como si es para compensar el déficit de memoria, se llevan a cabo técnicas de encadenamiento, visualización, estrategias de repetición, asociación, categorización, evocación,… El entrenamiento de otras funciones cognitivas puede ser beneficioso para la memoria.
El envejecimiento normal no conduce a una pérdida drástica de memoria, esto puede deberse a múltiples factores (tumores, traumatismos, alcohol, medicamentos, infecciones, demencias..).
En este caso, nos ocuparemos de su aparición en los diferentes tipos de demencia:
Demencia tipo Alzheimer: Alteración progresiva de la memoria
Demencia Vascular: Alteración brusca
Demencia por cuerpos de Lewy: Conservada en etapas iniciales, puede verse afectada más adelante
Demencia Frontotemporal Memoria conservada
Enfermedad de Pick Memoria conservada
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